La falta de agentes, la denegación de derechos laborales y la sobrecarga de trabajo hacen saltar las alarmas en Arcos de la Frontera, un municipio de 30.000 habitantes.
La plantilla se reduce de forma acelerada mientras aumentan las cargas laborales, los turnos descubiertos y la imposibilidad de conciliar vida laboral y personal.
El sindicato advierte con rotundidad: si no se actúa de inmediato, muy pronto no habrá agentes suficientes para cubrir las 24 horas de trabajo, ya que en un plazo de tres años se irán jubilando hasta 18 agentes de 36 que actualmente desarrollan su actividad en la calle.
Menos efectivos, más inseguridad
En turnos recientes ya se ha dado la situación límite de no poder sacar una sola patrulla, dejando al municipio desprotegido. Desde el 2023 no sacan plazas policiales, las jubilaciones en curso, las bajas sin cubrir son los principales motivos que están provocando un cuerpo policial al límite.
Este sindicato alerta que durante el verano se corre el riesgo real de que exista una sola patrulla policial para Arcos, Jédula, Junta de los Ríos, Las Abiertas, Descansadero, El Santiscal y todas las demás barriadas, lo que supondría un grave problema de orden público, seguridad
Derechos laborales ignorados
Los agentes denuncian también una denegación sistemática de los derechos, y además, se impide el acceso a las 40 horas anuales de formación profesional dentro del horario laboral, derecho recogido por normativa estatal, imprescindible para garantizar un servicio policial cualificado y actualizado.
Soluciones hay, pero falta decisión política
Desde el sindicato SPPME-A se señala que existe presupuesto disponible no ejecutado, suficiente para reforzar turnos, y convocar procesos selectivos. Sin embargo, la respuesta institucional brilla por su ausencia. La falta de planificación y la inacción están llevando al cuerpo policial al límite.
“O se actúa ya o nos quedamos sin policía en las calles”
Así de claro lo expresan desde la representación sindical. El Ayuntamiento de Arcos de la Frontera no puede mirar hacia otro lado mientras se tambalean los pilares de la seguridad ciudadana.
Este sindicato se reserva el derecho a emprender acciones legales.



